El recibo de la luz se ha convertido este mes en una caja de sorpresas para decenas de familias, que se han encontrado con una factura por un importe muy superior al que estaban acostumbradas a pagar o que no cuadra con su consumo habitual. Desde hace dos meses, y en aplicación de un real decreto (1578/2008) del Ministerio de Industria, las compañías eléctricas envían a sus usuarios recibos mensuales (en lugar de cada dos meses) con el objetivo de aligerar el pago. Sin embargo, el efecto inmediato ha sido el contrario, porque se ha realizado una lectura real de diciembre y una estimación de gasto sobre enero, fecha en la que ya se aplican las nuevas tarifas oficiales aprobadas por el Ministerio de Industria y también el nuevo tipo del impuesto sobre la electricidad.
Las quejas y consultas se han ido multiplicando a lo largo del mes, y la Unión de Consumidores ha recibido sólo en enero y los primeros días de febrero más de 200 reclamaciones formales. UCE ha pedido a la Administración que abra un expediente a la compañía Iberdrola para aclarar la cuestión.
Según la denuncia de UCE, «este cambio en la tarificación se ha hecho sin informar debidamente a los clientes y además con diferentes criterios según compañías. Además, hemos detectado que en algunas de las facturas analizadas no se indica si la medida se corresponde a consumos estimados o reales.
Ante el aluvión de quejas, la Unión de Consumidores recomienda a los usuarios que hayan recibido facturas elevadas que comparen el recibo con los correspondientes a los mismos meses del año pasado (diciembre de 2007 y enero de 2008), que comprueben que la lectura reflejada en la última factura coincide con la lectura de sus contadores (teniendo en cuenta que desde la fecha de lectura hasta hoy se ha producido consumo eléctrico), que verifiquen en sus facturas la referencia al tipo de lectura (real o estimada) y comprueben si se ha aplicado recargo por exceso de consumo en la factura de enero al acumular el consumo de diciembre.
Además, recomiendan a los usuarios que se dirijan a la oficina de la compañía y soliciten la hoja de reclamaciones para interponer la correspondiente queja.
En cualquier caso, Iberdrola ha aclarado que la compañía reembolsa a los afectados el dinero de más que ha cobrado -en el caso de que la lectura no sea correcta- y ofrece a los usuarios dos opciones: dejar el dinero de bote a cuenta de la próxima factura o reingresarlo en la cuenta afectada en el plazo de cinco días. Además, recuerda a sus usuarios que pueden fraccionar el pago de sus recibos y, para evitar sorpresas, llamar todos los meses para dictar la lectura del contador o solicitar el servicio de factura electrónica.
Iberdrola ha recibido 607 reclamaciones desde el 22 de diciembre como consecuencia del nuevo sistema de facturación. De esa cantidad, «sólo en diez casos nos habíamos equivocado», según reconoció ayer el director de Negocio de Redes España de la compañía, Javier Villalba.