Un taladro, a unos tres metros del suelo y con la broca apuntando a una pared, es lo primero que se encuentra el visitante al llegar al expositor de la Región de Murcia -bautizado Techformance para la ocasión- en la Feria Internacional de Arte Contemporáneo, Arco, que ayer arrancó en Madrid. Y si alguien anda un poco despistado, el propio taladro se encarga de advertir su presencia al agujerear el muro desde las alturas. Pero el aparato no tiene vida propia: pequeñas descargas eléctricas desde el ciberespacio activan su movimiento, preciso y circular. La señal para que la transmisión de energía sea efectiva se activa sólo con entrar en la página web del centro Puertas de Castilla (puertasdecastilla.org). Este es sólo un ejemplo de la apuesta por la simbiosis entre el arte y las nuevas tecnologías que propone Murcia, que por segundo año cuenta con stand propio en Arco.
Y el que ande buscando en este espacio los estereotipos del arte murciano -si es que alguna vez lo hubo- lo lleva crudo: veinte pantallas, entre plasma y terminales de ordenador, ocupan los 150 metros cuadrados del expositor; en ellas se proyectan distintas performances de artistas de la Región y se avanzan algunos happening que van a suceder en los próximos días: participantes provistos de auriculares tendrán que seguir una serie de instrucciones que les darán desde el stand murciano para corretear por los pasillos de la feria y cumplir sus objetivos -«como una especie de gymkana artística», dijo el comisario Óscar Abril-; o un juego por las calles de Murcia en el que las órdenes serán dadas desde Techformance y que los participantes recibirán en un teléfono móvil que previamente podrán recoger en el Centro Párraga.
«Así, tecnológico y futurista es el sabor del arte murciano que pretende derribar fronteras, compartir conocimientos e «ir cambiando año tras año, persiguiendo la innovación y dejando de lado los formatos obsoletos y aburridos. Está claro que la apuesta es arriesgada, pero somos consecuentes con nuestras ideas y tenemos como objetivo transmitir el arte contemporáneo de una manera directa, sencilla, y con la participación del espectador; Techformance se caracteriza por su carácter lúdico y todo el que quiera formar parte del proyecto tiene que ser una persona absolutamente activa», dijo el consejero de Cultura, Pedro Alberto Cruz.
Pero el plato fuerte de la jornada inaugural fue la presentación, en un stand completamente abarrotado, de la Bienal Europea de Arte Contemporáneo Manifesta 8, que se celebrará en el 2010 en la Región de Murcia. La propuesta para esta octava edición girará en torno a la idea de explorar Europa en sus mismas fronteras y las conexiones, sociales y culturales, entre el viejo continente y el norte de África.
Cruce de culturas
«Manifesta no es una bienal al uso, sino que es una apuesta por el futuro y la interacción de los pueblos; hemos seleccionado a Murcia porque es un lugar de tránsito y de cruce de culturas, y porque es un territorio que cuenta con dos de los problemas actuales que más acucian al ser humano: la inmigración y el agua», dijo Hedwig Fijen, directora de Manifesta. El diálogo entre norte y sur es la base de esta bienal transgresora e inconformista que tiene como objetivo usar el arte para tender puentes de entendimiento entre africanos y europeos dentro del contexto sociopolítico más actual.
«Vamos a poner nuestras miradas sobre el norte de África, tan próximo y a veces tan lejano, para nutrirnos en ambos lados del Mediterráneo con la conexión de pueblos y culturas; además esta bienal coincidirá en el tiempo con el segundo Proyecto de Arte Contemporáneo (PAC), lo que convertirá a Murcia en el 2010 en uno de los epicentros mundiales del arte», declaró el consejero Cruz.
Arropado en la presentación del evento por Fijen, Lourdes Fernández, directora de Arco; Pilar Barreiro, alcaldesa de Cartagena, y Fátima Barnuevo, concejal de Cultura del Ayuntamiento de Murcia, Cruz no se olvidó del turismo, otra de sus competencias en la superconsejería que dirige: «Queremos potenciar el turismo cultural de calidad para incentivar la imagen de la Región como uno de los mejores destinos para combinar arte y ocio». Manifesta 8 se celebrará el próximo otoño durante 100 días consecutivos y supondrá un gasto para el Gobierno murciano de 3 millones de euros, adelantó Pedro Alberto Cruz.
Esta bienal, que otorga siempre un gran peso al carácter sociopolítico del arte, es la única del mundo que cada vez se celebra en lugar diferente y que, además, cambia cada año todos sus parámetros. Su celebración en Murcia no será diferente a este respecto, ya que además de su ubicación en las tres localidades de la Comunidad, en esta edición contará con proyectos satélites en ciudades del norte de África, aún por determinar.
Hedwing Fijen destacó la selección de Murcia por ser un lugar de «encrucijada» de culturas, y por el hecho de que tanto el agua como la migración están «muy presentes» en la Región.