La Federación de Gremios de Editores de España (FGEE) está haciendo las últimas sumas para cerrar el balance de 2008, que será positivo. Espera subir sus ingresos entre un 1,5% y un 2%, toda una hazaña en los tiempos que corren. «Hemos superado el año pasado de una forma razonable», apuntó el director ejecutivo de la FGEE, Antonio Ávila, durante la presentación de un informe sobre la lectura en España.
Los editores esperan que esta buena tendencia se mantenga en 2009, gracias al mercado nacional. Ávila recordó que un español invierte 69,35 euros al año en libros, lo que supone un gasto diario de 0,19 euros. «Dudo mucho que alguien se quite de este gasto», comentó el responsable de la FGEE. La patronal de editores está más preocupada por las exportaciones, que se dirigen sobre todo a países de fuera de la Unión Europea. Según sus propis datos, la industria editorial mueve al año unos 4.000 millones, un 0,7% del Producto Interior Bruto (PIB) y da empleo, directo e indirecto, a más de 30.000 personas. Las 836 empresas editoriales agrupadas en la FGEE representan cerca del 95% del sector, y se prevé que aumente este número hasta las 900. A lo largo de 2007, último año analizado por el sector, se editaron casi 358 millones de libros y una cifra próxima a los 70.500 títulos con una tirada media por ejemplar de 5.070. Unos datos favorables debidos al «dinamismo del sector», que reduce precios «y se renueva de forma constante».
Más lectores
Ávila presentó junto a la Fundación Germán Sánchez Ruipérez un estudio sobre el nivel de lectura en España, que se ha incrementado en los últimos años gracias a las nuevas tecnologías y al cambio en la metodología de estudio. «Los ciudadanos entendían que leer se limita a títulos de ficción. No lo asociaban a los periódicos, a los informes o a las webs», explicó José Antonio Millán, coordinador del estudio. Con este nuevo baremo, la FGEE ha descubierto que los adolescentes y los jóvenes profesionales devoran letras.
Los chavales entre 13 y 15 años leen por obligación lo que les mandan en el instituto; pero, además, las investigaciones y los foros de discusión demostraron que consumen más lecturas. Leen páginas web especializadas o noticias en la red. «Descubrimos a unos chavales que leían todos los días páginas estadounidenses de baloncesto en inglés», comentó Millán. Además, el estudio demostró que el 85% de los adolescentes leen y que internet no ha restado el interés por la literatura, sino todo lo contrario. «Quien lee un libro, lee en internet. No se solapan», apuntó el director ejecutivo de la FGEE. «Ahí están las ventas de literatura juvenil. Ahí está Laura Gallego: 700.000 libros vendidos», remató.