Conseguir que cada vez sean menos los que pasan hambre en nuestra ciudad no es un objetivo fácil, sobre todo ahora que se ha producido un incremento de personas que solicitan ayuda ante la falta de recursos como consecuencia de la pérdida de empleo provocada por la situación de crisis. Los datos van en aumento y un grupo de ciudadanos no ha querido permanecer impasible ante ellos. Movidos por el único fin de ayudar a los demás, han creado una plataforma que bajo el nombre El comedor de la esperanza pretende ser un programa de reparto de comida entre los necesitados, a modo de lo que ya hace en Murcia la entidad de Jesús Abandonado.
De momento, el comedor estará instalado en la capilla de la residencia de Asprodes en Pérez Casas y se empezará dando servicio a mediodía a un centenar de personas, aunque en un futuro se pretende ampliar la asistencia según la demanda. «Somos un grupo de treinta lorquinos en colaboración con Asprodes, que, teniendo en cuenta cual es la situación social y laboral en nuestro municipio, pensamos que este servicio que vamos a prestar en Lorca es imprescindible. Ya hemos recibido el apoyo del alcalde que se ha comprometido incluso a llevar a cabo el montaje del comedor».
Para comenzar a funcionar precisan fondos que podrán ser aportados a través de una cuota mensual o con donativos concretos. «Lo que demandamos a los lorquinos es que aporten en un mes la cantidad de su cesta de la compra que invierten al día. Necesitamos la ayuda de todos. Ya hay muchas personas de clase obrera que se están viendo obligados a ir a los contenedores de los supermercados a buscar alimentos».
Los inspiradores de esta iniciativa han pedido asesoramiento a los responsables de Jesús Abandonado para contar con unas pautas a la hora de recibir a los necesitados y conocer sus circunstancias y evolución. «Las personas que quieran colaborar pueden hacerlo en un número de cuenta en Cajamurcia. También haciendo la inscripción de cuota mensual en la sede de Asprodes. Vamos a distribuir cupones para todos aquellos que quieran colaborar solidariamente. También buscaremos subvenciones. Además, el Área Comercial de Corredera nos ha cedido una caseta que vamos a instalar desde el 22 de diciembre hasta el cinco de enero para ofrecer información. Confiamos en la buena fe de los lorquinos para que este proyecto pueda ser efectivo en el menor tiempo posible. La idea es que funcione bien y pronto podamos crear una Fundación», concluye una de las colaboradoras.