La estafa multimillonaria generada por Bernard L. Madoff, cifrada en un primer momento en 50.000 millones de dólares, también llega a España. Este domingo, el Grupo Santander reconoció una exposición de 2.330 millones de euros en el escándalo de inversiones piramidales creado por quien, hasta ahora, era una de las personalidades más reconocidas de Wall Street. Según fuentes del banco presidido por Emilio Botín, el número de clientes afectados podría rondar el millar. Perjudicados que serían sobre todo grandes patrimonios, fortunas familiares e inversores institucionales internacionales, a los que el Santander se ha comprometido a defender al afirmar que «ejercitará las acciones legales que procedan».
En una nota enviada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el banco explica que Madoff Securities era el encargado de ejecutar las inversiones de un subfondo de la gestora del Santander especializada en la gestión de fondos e instituciones de inversión alternativas (Optimal). En concreto, del denominado Optimal Strategic US Equity, dependiente a su vez de Optimal Multiadvisors Ireland plc, sociedad constituida en Irlanda y autorizada por la Irish Financial Services Regulatory Authority (IFSRA).
Santander recordó que Madoff Securies es un 'bróker' autorizado, registrado y supervisado por el regulador de los mercados estadounidense (SEC) y que está autorizado como 'investment advisor' en aquel país. Una apariencia -basada en la supuesta honorabilidad de Madoff, con años de experiencia en los mercados inversores norteamericanos como gestor de las más grandes fortunas- que se ha ido al garete de la noche a la mañana.
La exposición de los clientes del Santander en Optimal Strategic, destacó el banco, es de 2.330 millones de euros. De esta cantidad, 2.010 millones corresponden a inversores institucionales y clientes de banca privada internacional.
Los restantes 320 millones, en su mayoría en productos estructurados parcialmente referenciados a la evolución de Optimal Strategic, forman parte de carteras de inversión de clientes de banca privada del grupo en España, que tienen la calificación de de 'qualifiying investors' o, lo que es lo mismo, grandes inversores.
El propio Santander también ha sido engañado por Madoff, pues el banco asume una posición propia de otros 17 millones de euros a través de «otro fondo de inversión» que no especificó.
No es este el único problema relacionado con escándalos millonarios que ha sufrido Santander en los últimos meses, pues su división de banca privada (Banif) también se vio atrapada por la quiebra de Lehman Brothers. En aquel caso, sus clientes se vieron compensados parcialmente. Algo previsiblemente que no sucederá en este caso.