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El Ciudad sigue en la zona de promoción tras empatar en el difícil campo del Mérida
15.12.08 -

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Punto de oro
El jugador del Ciudad se va al suelo, ayer. / LV
El equipo de Beto Bianchi continúa sumando y desprendiendo excelentes sensaciones por cada estadio que pisa. Pudo llevarse los tres puntos porque tuvo momentos del partido para ello. También pudo perder, porque concedió oportunidades ante otro equipo bien forjado como el Mérida. Y al final empató porque, además, tiene oficio.
El penoso estado del terreno de juego, más propio de los equipos modestísimos de Tercera que de equipos que aspiran a saltar de categoría, no ayudó a que los equipos pudieran desplegar un juego demasiado bonito. El barro que cubría el césped no favoreció ni las intenciones de uno ni el juego de otro. Aún así, ambos conjuntos tuvieron sus oportunidades. Y sus tiempos.
Aunque la primera mitad se caracterizó por la igualdad, el equipo de Bianchi fue por milímetros superior al Mérida. Ya en el segundo cincuenta de partido, Félix se plantó solo ante Garavano sin acertar con la definición. No hubo más ocasiones claras, pero la presencia murciana en el campo era mayor que la emeritense. Sin embargo, Chus Bravo y Xavi Moro contuvieron a la perfección cualquier ataque murciano a lo largo de los primeros 45 minutos.
La segunda parte se antojó idéntica, aunque esta vez fueron los emeritenses los que estuvieron por encima. Algo que se reflejó en los acercamientos al área. Magallanes falló un cabezazo en la misma línea de gol tras un preciso centro de Jandro, que se marcó una jugada de sobresaliente, y Sabino un mano a mano cuando el encuentro ya moría.
También los murcianos tuvieron las suyas, sobre todo la última, cuando Aitor envió una falta a lamer el palo cuando ya el colegiado señalaba el final del partido. Pero por lo expuesto por unos y otros, el empate fue lo más justo. Ninguno mereció ganar, porque no arriesgo lo suficiente para merecerlo, pero ninguno mereció perder, por su afán en cumplir los propósitos tácticos de sus técnicos.
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