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ABUSO INFANTIL

El fiscal superior del Tribunal de Justicia de Murcia, Manuel López Bernal, calificó de "imprescindible" un tratamiento integral de estas víctimas entre todas las instituciones que intervienen desde los servicios sociales
10.12.08 - 18:10 -

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Los psicólogos forenses han demandado una ley específica y juzgados especiales para abordar los temas de abusos sexuales a menores, dijeron hoy María José Catalán y Blanca Vázquez Mezquita, profesionales de la Audiencia Provincial de Murcia y de los juzgados de Madrid, respectivamente.
Ambas intervinieron hoy en las primeras jornadas nacionales sobre Abuso Sexual Infantil, que se celebra en Murcia con unos 430 profesionales de distintos campos que trabajan en este problema en España, y que, organizadas por la consejería de Política Social de Murcia, se prolongan hasta el viernes.
En la inauguración, Laura Muñoz, directora general de Familia y Menor del Gobierno de Murcia, destacó la necesidad de coordinación entre las distintas administraciones que intervienen en estos asuntos y presentó el "Proyecto Luz" que, desde 2002 ha asesorado, evaluado y tratado en Murcia a unas 500 víctimas así como a menores agresores.
El fiscal superior del Tribunal de Justicia (TSJ) de Murcia, Manuel López Bernal, calificó de "imprescindible" un tratamiento integral de estas víctimas entre todas las instituciones que intervienen desde los servicios sociales, los juzgados de menores, los cuerpos y fuerzas de seguridad, porque el problema es "cada día más importante".
Las psicólogas forenses Blanca Vázquez y María José Catalán, que reivindicaron la necesidad de una ley y juzgados específicos, denunciaron la falta de recursos, a pesar de lo cual reconocieron "bastante sensibilidad" en la respuesta judicial.
Pidieron que esa ley incluya un protocolo único de actuación de ámbito estatal y personal especializado para proceder a una única evaluación y a un sólo interrogatorio.
Ambas añadieron que ahora "se trabaja con la buena intención, pero cada profesional va por libre, y a veces el menor se tiene que someter a varias valoraciones, lo que resta eficiencia a su tratamiento".
Catalán explicó que los menores víctimas de abusos sexuales son de cualquier edad y condición, "no hay un estándar", aunque se conocen más los de baja situación socio-económica por la labor que sobre estos sectores hacen los trabajadores sociales, y porque en otras clases se acude a tratamientos privados y se evita la denuncia judicial.
Pidió que se erradique la lentitud con la que se abordan estos temas, porque entre la denuncia y el juicio pueden pasar hasta 3 ó 4 años, lo que dificulta resolver el problema psicológico de la víctima, que a menudo tiene que reiterar su testimonio ante las fuerzas de seguridad, operadores jurídicos, peritos, familia y servicios sociales, lo que supone "una constante rememoración del trauma".
La psicóloga forense de los juzgados de Madrid Blanca Vázquez, dijo que existe entre estas víctimas una violencia de género estructural porque el agresor ejerce un abuso de poder y la desigualdad física.
Informó de que la media de edad de las víctimas se sitúa en los 8 años entre las niñas y entre los 11 y los 13 en los chicos; que se producen en tres pequeñas por cada chico y que la respuesta entre los más pequeños es de ira o agresividad, mientras entre los más mayores, en las niñas se dan respuestas ansioso-depresivas y los chicos reaccionan con conductas antisociales.
También destacó que entre las víctimas se incrementan las tasas tanto de intentos de suicidio como de trastornos psíquicos.
En el congreso intervino también Javier Urra, Defensor del Menor de la comunidad de Madrid, quien se mostró partidario de los inhibidores farmacológicos para los agresores de menores, porque "son muy reiterativos", así como de medidas de seguridad como los GPS y continuar los tratamientos tras cumplir las condenas. "Ellos no tienen sentimiento de compasión y eso es muy grave".
Explicó que los agresores sexuales eligen los menores porque "no trasmiten enfermedades de trasmisión sexual y no conocen el 'gatillazo'", al tiempo que criticó el turismo sexual, "no hagas allí lo que no puedes hacer aquí".
Aseguró que las víctimas "no se rompen" en el juicio, y que una de las mejores terapias es que sepa quien abusó de el, al tiempo que recordó la obligación social de denunciar.
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