Todo el mundo sabe qué es el VIH, cómo se evita su transmisión y por qué es tan peligroso. De pocas enfermedades se ha escrito e informado tanto. Mañana, con motivo del Día Mundial del Sida, volverán a escucharse estos mensajes. Sin embargo, el virus no sólo no ha sido derrotado, sino que parece beneficiarse de una especie de relajación social, como si la conciencia de riesgo generada durante años se hubiese ido diluyendo. La mejora en los tratamientos está retrasando la aparición de la enfermedad en muchos de los portadores del VIH. Se trata de un enorme avance. El sida ya no es una condena a muerte.
Sin embargo, esto mismo ha contribuido a que se bajen las defensas. La última estadística, dada a conocer por Sanidad esta semana, lo confirma: durante el año 2007 se registraron 58 nuevos casos de sida en la Región. Son diez más que el año anterior. Y estos datos, en realidad, se quedan cortos, porque sólo incluyen a quienes han desarrollado ya la enfermedad, dejando fuera al resto de los seropositivos.
Se trata, además, de personas que contrajeron el virus hace tiempo. Quienes han descubierto que son portadores de VIH en los últimos años no aparecen porque todavía no han desarrollado el sida. Por eso, mientras los expertos advierten del incremento entre mujeres y jóvenes, las estadísticas de Salud Pública en la Región siguen hablando de menos de un 20% de féminas dentro del colectivo de seropositivos. Sin embargo, en la Asociación Murciana de VIH (Amuvih), las mujeres representan ya la mitad de las personas atendidas. «Hablamos prácticamente del 50%», explica Dolores Alegría, presidenta de esta ONG. Además, aquí la edad media ronda los 30 años. «Nos han llegado chicos y chicas de sólo 19 años», advierte.
La extensión del virus por vía sexual en personas cada vez más jóvenes es un gran problema. También lo es que cerca del 40% de los seropositivos murcianos no sepan que están infectados hasta que se les diagnostica sida. Algo falla en la prevención. Las asociaciones piden mejorar el acceso a la prueba del VIH. En Murcia no existen las llamadas pruebas rápidas, que «en unos 20 minutos dan la respuesta». Tanto si se acude a los centros de salud como si se opta por los servicios habilitados por Salud Pública, el tiempo medio de espera es «de entre diez y quince días». Es un tiempo angustioso para muchos. Por eso, Amuvih se plantea ofrecer este servicio en el futuro, porque además de reducir la ansiedad, todo lo que sea dar facilidades supone un paso más en la prevención. Madrid, Cataluña y Extremadura ya ofrecen este tipo de pruebas.
De momento, Amuvih ha podido ya estrenar sede, en la calle Frutos Baeza de Murcia. No ha sido fácil. Hace unos meses, se encontraron con el rechazo de un casero a alquilarles una oficina por el mero hecho de ser una asociación dirigida a seropositivos.
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