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Carmen Hernández Arcas ha diseñado un original edificio efímero que sustituye al Teatro Nacional mientras concluyen las obras de restauración
29.11.08 -

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La arquitecta murciana Carmen Hernández Arcas, junto con su compañero rumano Angelo Roventa, ha ganado el primer premio de la Bienal de Arquitectura de Bucarest, uno de los premios de arquitectura más prestigiosos de Rumanía. Ambos arquitectos, con estudio en Austria, trabajan en proyectos diferentes, atrevidos y ante todo muy funcionales y versátiles. Una de sus máximas es, sobre todo, que sean medioambientalmente sostenibles en cuanto a los materiales utilizados y la energía que requieren las propias construcciones.
El proyecto que ha obtenido el premio consiste en un teatro temporal de muy bajo coste situado en la ciudad de Lasi (Rumanía). Construido en apenas tres meses y con capacidad para albergar a 300 personas de público, suple el vacío que quedó al comenzar las obras de restauración del Teatro Nacional. Lejos de haber pensado en un proyecto así, en Murcia las obras del Teatro Romea se alargan sin más.
Además, el teatro ha sido nominado para el premio Mies Van der Rohe 2009, el premio europeo de arquitectura contemporánea más importante en la actualidad, que han recibido arquitectos como Norman Foster, Dominique Perrault, Alvaro Siza, Zaha Hadid o Peter Zumptor entre otros).
El proyecto era sencillo: un espacio para distintos tipos de representaciones artísticas con asiento para 300 personas, vestuarios y baños. Todo tendría que ser entregado en el corto periodo de tres meses y con el imposible bajo presupuesto de 250.000 euros.
Eficacia
El equipo de arquitectos de Transcontinental Architecture, formado por Angelo Roventa y Carmen Hernández Arcas renunciaron para este proyecto al diseño a favor del sistema. La superestructura, que fue construida sobre la cimentación de hormigón armado construida in situ, consiste en series de paneles prefabricados que dotan al conjunto del aislamiento térmico y acústico necesario frente al exterior.
Dichos paneles (65 paneles de dos toneladas para los cerramientos exteriores y 4 de cuatro toneladas para las vigas transversales) fueron prefabricados en Austria, bajo la supervisión de los arquitectos, y luego transportados a Rumanía en 14 camiones. Un original y eficaz proyecto.
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