La exposición prolongada de los niños ante la televisión puede provocar sedentarismo, según la profesora del área de Comunicación Audiovisual de la Universidad de Murcia (UMU) y también especialista en Contenidos Audiovisuales Digitales, Marta Roel.
Y es que, Roel señaló que "es importante diversificar las alternativas de ocio y tener presente que hay vida más allá de la televisión".
En este sentido, manifestó que "es importante tener presente que el consumo televisivo forma parte del ocio y entretenimiento de los niños", pero matizó que "eso no quiere decir que deba ser la única actividad que se realice". Por ello, Roel apeló a la responsabilidad de los padres, ya que "es recomendable establecer horarios evitando las horas de las comidas y el descanso nocturno".
Al mismo tiempo, la profesora del área de Comunicación Audiovisual de la UMU explicó que "existen en el mercado audiovisual magníficos contenidos infantiles que, por supuesto, recomendaría". "Sin embargo, el hecho de que existan en el mercado no implica que se emitan a través de las cadenas de televisión".
De hecho, según Roel, prácticamente la totalidad de las cadenas generalistas en abierto "han desterrado la programación infantil de sus parrillas", aunque en algunos casos "se mantiene en la franja matinal o en la sobremesa del fin de semana".
Roel apuntó que quizá no interesa la programación infantil porque las cadenas de televisión rentabilizan mejor sus inversiones con otro tipo de productos y targets.
"Esto tiene una consecuencia importante: el hecho de que no se apueste por los contenidos infantiles no implica que los niños no vean la televisión; implica que los niños están viendo --en muchos casos-- contenidos para adultos", criticó.
Al mismo tiempo, abogó por una colaboración entre políticos, académicos, productores, programadores, educadores, psicólogos y usuarios, ya que para Roel, "se necesita trabajar activamente para mejorar los contenidos televisivos dirigidos especialmente a los más pequeños". Consideró fundamental trabajar por los más pequeños, ya que esto "implica consolidar los cimientos de nuestras sociedades".
Por otro lado, argumentó que, "siempre que sea posible, los padres deben acompañar a sus hijos mientras ven la televisión. Siempre tienen la última palabra y sobre ellos recae prioritariamente la responsabilidad de formar las cabezas de sus hijos".
LA 'NIÑERA ELECTRONICA'.
En cuanto a los padres que podrían utilizar a la televisión como 'niñera', Roel no se atrevió a generalizar que la actitud de todos los padres fuera esa.
"Cuando, en algún caso, algunos padres utilizan la televisión como la 'niñera electrónica' imagino que lo harán porque consideran que lo que allí se ofrece no es dañino para sus hijos", aclaró, a la vez que afirmó que "ningún padre, en su sano juicio, cedería la tutela del entretenimiento a la televisión si considerara que lo que allí se emite es dañino para su hijo".
Asimismo, Roel se refirió a que en el actual modelo de programación lineal --generalista o temática-- "existe gran pasividad en nuestra relación con la televisión, por lo que vemos lo que las cadenas nos ofrecen en el horario que los programadores decidan", pero afirmó que "este modelo tiene fecha de caducidad".
"La consolidación de la tecnología digital en los nuevos entornos audiovisuales apuesta por el telespectador activo, selectivo y que interactúa con los contenidos", señaló.
Al respecto, vaticinó que "en breve, la oferta de las cadenas se transformará --algunas ya empiezan a ofrecer esta posibilidad--. Así, nos ofrecerán un listado de contenidos que podremos seleccionar y establecer el orden en el que deseamos verlos".
"De este modo, --prosiguió-- estaremos confeccionando canales virtuales a medida. En este contexto el usuario está llamado a desempeñar un papel protagonista". Según Roel, la nueva televisión no acabará con el sedentarismo "si se abusa de ella", pero modificará las interrelaciones con el telespectador, "fomentando una actitud más activa".
Además de la televisión, debemos tener presente, según Roel, la importancia que están adquiriendo las denominadas "pantallas alternativas" en el consumo de contenidos audiovisuales de niños y jóvenes. "Me refiero a Internet, a los videojuegos y a los teléfonos móviles".
Así, apuntó que "en los últimos años está descendiendo el consumo de televisión en estos sectores de la población, mientras que el de las pantallas alternativas se incrementa enormemente".
En el conjunto de España, el diez por ciento de los menores de seis años ven la televisión después de las 21.00 horas y unos 800.000 menores de 14 años lo hacen después de las 22.00 horas (durante 41 minutos), momento en que finaliza el horario de protección al menor.