Las alteraciones hidrológicas en la laguna del Mar Menor, así como el incremento del regadío en los últimos 24 años, están transformando los hábitat y las comunidades biológicas de los humedales y, en concreto, están reduciendo las poblaciones de escarabajos tenebriónidos debido al aumento de la humedad y la salinidad del suelo, según un estudio que realizaron investigadores de la Universidad de Murcia y de la Miguel Hernández de Elche (Alicante).
Este proyecto se centró en el análisis de los coleópteros -en concreto escarabajos carábidos y tenebriónidos- en las zonas cercanas al Mar Menor, entre 1984 y 2003, y examinó los cambios en la actividad funcional, la estructura y las respuestas de estas especies a las variaciones de humedad y salinidad en el humedal costero de Marina del Carmolí, según fuentes del Servicio de Información y Noticias Científicas del Ministerio de Ciencia e Innovación.
La investigadora del Observatorio de la Sostenibilidad en la Región de Murcia de la Universidad de Murcia, Julia Martínez, explicó que «los valores ecológicos y de biodiversidad de la laguna hipersalina del Mar Menor y sus humedales litorales están amenazados por las alteraciones hidrológicas inducidas por los cambios de uso en la cuenca, en particular el incremento del regadío».
Para comprobar los cambios que el regadío, las precipitaciones y los procesos de abandono agrícola están provocando en estos insectos, los investigadores realizaron muestreos en 1984, 1992 y 2003. Los resultados, que publicó el último número de Journal of Arid Environments, mostraron que los aumentos del nivel freático, la duración del periodo inundado y la humedad del suelo han favorecido un descenso en la abundancia de escarabajos tenebriónidos.
Estos escarabajos fueron utilizados por los investigadores como bioindicadores en sistemas áridos, ya que son un eslabón clave en la cadena trófica de estos ecosistemas «por ser la base de la alimentación de numerosos reptiles y aves».
Los ejemplares que fueron objeto de estudio «se vieron afectados por el aumento de la humedad del suelo porque se adaptan mejor a entornos semiáridos en los que desempeñan una importante función como recicladores y movilizadores de materia y energía en sistemas donde la acción microbiana está restringida».
Sin embargo, los cambios hidrológicos y la manipulación agrícola «han estimulado un incremento de los escarabajos carábidos gracias a la aparición dentro del humedal de plantas halófilas (tolerantes a la salinidad) y halobiontes (ligadas a suelos salinos) que entre los años 1984 y 1992 estaban prácticamente ausentes», explicó.