Cultura

La sala fue inaugurada ayer y en ella, a través de proyecciones audiovisuales (hay seis pantallas) muestra una serie de personas anónimas que frente a la cámara escriben en su rostro con un lápiz negro una de sus obsesiones. Después las borran para hacerlas desaparecer de su vida.
La autora de la exposición señaló que a lo largo de los últimos tres años ha realizado más de doscientas entrevistas en Murcia, Valencia, Madrid, Barcelona, Turín y Berlín, de las que ha entresacado seis. «De ellos, el espectador obtiene el punto de vista sobre las ideas que expresan», dijo Martínez. La muestra se completa con proyecciones en el interior de la cúpula y en el suelo de las caras de los participantes y de sus obsesiones.
La historia influye
Uno de los objetivos que la artista ha querido plasmar es si el contexto y la historia de la ciudad donde la persona vive influye en su elección. «La gente quiere borrar de su mente los malo que les ha sucedido», explicó.
Se trata de una iniciativa en la que participa el Ayuntamiento de Cartagena, Puerto de Culturas y Laboratorio de Arte Joven, dependiente del Instituto de la Juventud. El objetivo que se marca es potenciar y promocionar las manifestaciones de Arte Contemporáneo más emergente en la ciudad y el resto de España.







