CARTAGENA

El ex portavoz socialista aseguró en su comunicado que la dirección del partido sabía y autorizó la relación entre González y el PSOE, regulada por un contrato mercantil. «El compañero Juan Manuel González Saura presentaba ante la Agencia Tributaria sus correspondientes declaraciones de IVA y de retenciones, teniendo, tanto el grupo municipal como la dirección regional del partido, conocimiento de dichas declaraciones fiscales», aclaró.
La polémica surge porque González fue despedido por el PSOE y ahora reclama en los juzgados 60.000 euros porque alega que su contrato era por cuatro años.
Firmaba otro concejal
Martínez Madrid reveló que todos los meses pagaba al jefe de gabinete por medio de un talón del partido que firmaban él y el viceportavoz, Ángel Rafael Martínez Lorente. Recordó que se trata de la misma fórmula que en la anterior legislatura empleaban el portavoz Antonio Martínez Bernal y su adjunta, la propia Caridad Rives, para pagar a una periodista que asesoraba al PSOE en asuntos de comunicación.
Incluso el ex portavoz acusó a Rives de incumplir pactos: «Cuando fui sustituido, la dirección regional y los concejales, incluida la portavoz actual, aceptaron que mi marcha no iba a suponer el cese de ningún trabajador en cualquiera de las formas de su contrato, lo que se incumplió al día siguiente de mi destitución». En su opinión, el jefe de gabinete no fue tratado con respeto.
Martínez Madrid recibió ayer muestras de apoyo de militantes del PSOE contrarios a que se adopten contra él medidas disciplinarias. Numerosos socialistas se movilizaron en foros de internet para censurar la actitud de Rives y valorarla como una «cortina de humo» para que no se hable de la polémica que protagoniza el concejal Manuel Torres. Éste entregó a su cuñado, que es constructor, un cheque de 20.000 euros para cobrarlos de una cuenta sin fondos de la Agrupación Sur. Torres, que alega que fue un error, tiene afinidad política con Rives.










