
IMPULSORES. Teresa Alberca (profesora), Alicia Leandro (madre) y Diego Gutiérrez, presidente del Colegio de Enfermería, ayer durante la presentación de la plataforma. / GUILLERMO CARRIÓN / AGM
EL MOVIMIENTO
Organizaciones que forman parte de la Plataforma Colegio Oficial de Enfermería
Colegio Oficial de Farmacéuticos
SATSE (sindicato de enfermería)
CC OO
UGT
CSI-CSIF
ANPE
FAPA (Federación de Apas del municipio de Murcia)
AMPA del CEIP Nicolás de las Peñas (Murcia)
AMPA del colegio El Buen Pastor
AMPA del CEIP Príncipe Felipe (Jumilla)
Asociación Todo Corazón de Murcia (cardiopatías congénitas).
Asociación de Celiacos de Murcia.
Adirmu (Asociación Murciana para el Cuidado de la Diabetes)
FAMPA (Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos de colegios de Jumilla).
Asociación de diabéticos del Altiplano.
FREMUD (Federación Regional Murciana de Diabéticos).
Adaner Murcia (Asociación en Defensa de la Atención a la Anorexia nerviosa y Bulimia).
Asociación Nacional Defensor del Paciente.
Affirma (Asociación Murciana de Fibromialgia y Fatiga Crónica).
¿Qué ocurre en un colegio cuando un niño se rompe una pierna, se abre una brecha en la cabeza o de repente le da fiebre? Lo primero, desconcierto. Después, las dudas. ¿Debe el maestro llevarse al alumno en su coche a urgencias o tiene que esperar a que lleguen sus padres o una ambulancia? ¿Puede darle una pastilla o mejor ni tocarlo? Los profesores se encuentran en estas situaciones ante la espada y la pared. «Si no hacen nada y se limitan a aguardar al médico, se les puede acusar de omitir el deber de socorro, pero si actúan como sanitarios, no están respaldados, porque Educación ha dejado claro que no tienen competencia para ningún tipo de asistencia o tratamiento». Este vacío legal, que denuncia una funcionaria de la propia Consejería, es una de las principales razones que han motivado la creación de la Plataforma por la Salud Escolar, un movimiento que reúne a una veintena de sindicatos, asociaciones de padres y colegios profesionales con un único objetivo: conseguir que todos los centros educativos no universitarios de la Región tengan un enfermero.
El sanitario se encargaría no sólo de atender a niños heridos o que caen enfermos, sino también de seguir los tratamientos de alumnos celiacos, diabéticos, con cardiopatías congénitas, asma o alergias. Hace ahora más de año y medio, la Consejería de Educación instó a los maestros, después de una polémica surgida entre los padres y la dirección del IES de Sangonera La Verde, a no hacerse cargo del suministro a niños diabéticos de glucagón, un medicamento vital que puede evitar el coma en caso de hipoglucemia (un bajón de azúcar).
No es papel del docente
En realidad, la Plataforma presentada ayer comparte esta idea, y por eso mismo pide la presencia de un enfermero. «Soy maestra y madre de un niño diabético y creo que, efectivamente, los docentes no estamos formados; no es nuestro papel», explica Teresa Alberca, una de las impulsoras de todo este movimiento reivindicativo.
De momento, la plataforma ha solicitado ya una entrevista con el consejero de Educación, Constantino Sotoca, y anuncia una campaña de recogida de firmas.