El primer tribunal de justicia federativo ha calificado los incidentes de público del Espanyol-Barça como «graves» y ha aplicado al club blanquiazul la mitad de la máxima sanción económica (6.000 euros) que está prevista en el artículo 118 de los Estatutos de la FEF. La multa de 3.000 euros es la misma que Competición impuso hace dos semanas al Betis por permitir la exhibición de banderas y pancartas con simbología nazi y con escudos preconstitucionales en el Ruiz de Lopera durante el derbi contra el Sevila.
«El hecho cierto es que el partido no se suspendió, sino que se interrumpió, y aunque los hechos fueron lamentables, no hubo resultados lesivos para nadie», destacó el presidente de Competición, Alfredo Flórez, para justificar la mínima sanción económica impuesta al Espanyol, que acogió con lógica satisfacción el fallo de dicho tribunal, porque en opinión de los dirigentes blanquiazules, «la sanción se ajusta perfectamente a la argumentación que hizo el club para defenderse».







