ESPAÑA

En el Día Internacional contra la Explotación Sexual y el Tráfico de Mujeres, Niñas y Niños, la ministra no ahorró calificativos para denunciar esa «nueva esclavitud del siglo XXI» y ese «delito especialmente repugnante, lamentable y odioso» que convierte a las víctimas en «objeto de mercancía». Aído recalcó los «datos escalofriantes» de un comercio sexual al que cada año entran a la fuerza dos millones de niñas en todo el mundo, y que en España también tiene perfiles inquietantes: el 90% de las prostitutas son extranjeras y el 80% víctimas de trata de seres humanos; apenas el 5%, remachó, se encuentran en esa situación de forma voluntaria y libre.
La responsable de Igualdad reconoció que a este Plan Integral contra la trata sexual le quedan importantes detalles pendientes, empezando por la Memoria Económica, que está siendo desarrollada por los once Ministerios implicados en la redacción del texto. Pero insistió en que «no faltarán recursos económicos» para aplicarlo. Todavía no se ha determinado, por ejemplo, la ayuda que recibirán las víctimas durante el mes de «reflexión». Y tampoco se sabe exactamente qué pasará a partir de ese momento, tanto si la denuncia sigue adelante como si no.
La ministra prefirió, por otro lado, dejar «para otro momento» el debate sobre los anuncios de prostitución en los medios de comunicación, sobre los que se limitó a apuntar que «no me gustan».







