Fuentes de este organismo relacionaron el fracaso escolar con los problemas visuales alegando que la interpretación y la percepción visual son «fundamentales para desarrollar tareas como diferenciar una letra de otra, identificar un símbolo independientemente de su tamaño o mejorar la memoria visual».
Según los datos de los profesionales, los problemas de la vista como la miopía, la hipermetropía o el estrabismo afectan a uno de cada cuatro niños en edad escolar, por lo que es «muy importante que sean examinados para identificar los posibles problemas visuales que pudieran perjudicar su desempeño académico».
Así mismo, destacaron la importancia de una revisión anual de la vista del niño coincidiendo con la vuelta al colegio, y explicaron que entre los síntomas de problemas visuales destacan el escozor de los ojos, lagrimeo excesivo, parpadeo constantemente, excesiva sensibilidad a la luz o baja comprensión de la lectura para su edad.
La miopía alcanza una incidencia cercana al 25% en niños de 7 a 14 años que van al colegio. Asimismo, bajo el punto de vista de los expertos, los problemas visuales no diagnosticados y tratados constituyen uno de los factores que intervienen en el fracaso escolar.
Casi 10 millones de españoles son miopes, lo que les convierte en candidatos para someterse a cirugía refractaria como tratamiento corrector.









