MURCIA

Esta vez, la alarma ha saltado en una zona de la parcela E colindante a una de las vías perimetrales de la urbanización, donde los técnicos de la Consejería de Cultura, Juventud y Deportes, según consta en el documento interno -firmado por el director general de Bellas Artes y Bienes Culturales, Enrique Ujaldón- al que ha tenido acceso La Verdad, descubrieron «un espacio longitudinal con dos posibles naves [...] restos posiblemente de una basílica paleocristiana que se debería proceder a conservar in situ». Una basílica que, según expertos consultados por este periódico, podría haber sido la más grande del período paleocristiano en la Región de Murcia.
Lo cierto es que, con este nuevo hallazgo, este asentamiento pasaría de ser una villa -como se dijo inicialmente-, a un considerable núcleo urbano, con basílica incluida, que tendría la orientación canónica (este-oeste). En el documento, sin embargo, también se especifica que «no se debe emitir una resolución definitiva a la espera de los resultados del sondeo previsto...». Y ese sondeo, efectuado entre finales de mayo y principios de junio «sólo reveló lo que son restos de huellas de una basílica paleocristiana, aunque no se hallaron ni muros ni piedras ni nada que se pudiera conservar, salvo unas tumbas a los pies del antiguo edificio, que serán trasladadas», según Ujaldón.
Entre esas tumbas, «dos sarcófagos con una factura bastante cuidado y hasta con broches de esmalte», según el documento. Es decir, que un estudio arqueológico más detallado realizado después de este primer informe descartó la presencia de resto alguno. Tan sólo vestigios de lo que Ujaldón llamó ayer «huellas». ¿Cómo es posible que no quede ni una piedra de toda una basílica? Según el director general, «fue arrasada» por algún factor.
Eso sí, también salió a la luz un torcularium (molino de aceite) cuyos restos, según el mismo informe, presenta «un estado de conservación que permite la lectura de las funciones y de los procesos que se desarrollaban en esta instalación». En este sentido, los vestigios de este molino de aceite sí se conservarán in situ, según Enrique Ujaldón.
Con estos datos, la Dirección General decidió el pasado mes de junio desbloquear las obras de construcción de esta parcela, una de las últimas que faltaban por excavar en busca de restos arqueológicos, por lo que la cooperativa de viviendas ya ha iniciado los trabajos de edificación, respetando el torcularium, que se podría hacer visitable.
La cooperativa
Aunque este periódico intentó sin éxito ponerse en contacto ayer con los responsables de la cooperativa, su versión es bien conocida: colaboración con la Consejería de Cultura, Juventud y Deportes y «respeto al patrimonio cultural», según ha reiterado en numerosas ocasiones el presidente de la cooperativa Joven Futura, Ricardo Zamora.











