El municipio de Alamillo (Ciudad Real) vive consternado. Laudencio García Martín, su esposa y sus dos hijos de 14 y 16 años, nunca volverán a su localidad natal. Solían desplazarse siempre que podían desde Las Palmas de Gran Canaria, donde Laudencio ejercía como profesor. Sus vecinos aún lo recuerdan como un brillante jugador de fútbol del equipo local hace años.
Antoaneta Stanimirova, de nacionalidad búlgara, había viajado a Madrid porque su hijo, de 15 años, ha sido invitado a jugar como cadete en uno de los equipos juveniles del Real Madrid, procedente de la Unión Deportiva Las Palmas.
El misionero Claudio Ojeda Pérez volvía a su Canarias natal para unas vacaciones merecidas al lado de su familia. Llevaba dos años largos sin pisar España, absorbido por su labor pastoral en Camerún. Su sobrino Luis le rendía un sentido homenaje: «Para mí siempre va a ser una estrella».
Ronaldo Gomes Silva y Yanina Celis Dibowsky se había casado en Sao Paulo el 3 de julio. Brasileño y española. Viajaban a Canarias para conocer a la familia de la novia. Gomes Silva tenía 25 años y un sueño, volver al Reino Unido esta vez con papeles, como europeo de pleno derecho.
Los hermanos Javier y María Núñez viajaban con la pareja de él, Zenaida Hernández, y el bebé de ambos. Iban a Canarias a bautizar al pequeño. Les acompañaban varios amigos y vecinos del pueblo de Calzada de Coto, en León. Su alcalde, familiar de los hermanos, tuvo que viajar a Madrid para las pruebas de ADN.







