Se lamenta por la oportunidad perdida por los agricultores, al desperdiciar una inversión de 36 millones, de la que ellos sólo pagaban 3,9 millones y con unas condiciones de financiación preferentes. «El plan era un chollo para nosotros, y ese chollo se ha perdido», comenta.
Legaz se queja además amargamente del trato recibido por el alcalde, al que acusa de negarse a reunirse con ellos: «Ha pasado olímpicamente de nosotros, con un desprecio absoluto para lo que significa y representa esta comunidad de regantes», señala.








