El último paso adelante fue el dictamen positivo que recibió la pasada semana por parte de la Comisión Técnica de Evaluación de Impacto Ambiental de la Consejería de Desarrollo Sostenible.
Según explicó el director general de Calidad Ambiental, Francisco José Espejo, dicha comisión informó favorablemente sobre el plan general y sólo falta por redactar la declaración de impacto ambiental. El plan de Librilla no precisa de evaluación estratégica, al haber iniciado su tramitación antes de la aprobación de la ley que obliga a pasar este nuevo trámite ambiental a los planes urbanísticos.
Para final de año
La última palabra la tiene la Consejería de Obras Públicas, Vivienda y Transporte. El director general de Urbanismo, Antonio Navarro, señala que «la tramitación está suspendida hasta que recibamos la declaración de impacto ambiental, que ya la están elaborando. Cuando la recibamos, solicitaremos los informes sectoriales, de los que el más importante es el de regadíos que redactará la Consejería de Agricultura, y cuando recibamos todos los informes tendremos un plazo de tres meses para pronunciarnos».
Navarro aclara que el informe sobre el regadío podría ser determinante si concluye que existen terrenos de alto valor agrícola que es preciso conservar. La comunidad de regantes de Librilla asegura que la Consejería de Agricultura está de su parte, pero habrá que esperar a ver el contenido del informe que emita.
Legaz afirma que «los regantes no estamos en contra del desarrollo urbanístico, pero sí de que recalifiquen 28 millones de metros cuadrados de regadío, porque es una barbaridad».








