ECONOMÍA

La operación, que se realizará en dos etapas, requerirá el lanzamiento de una Oferta Pública de Adquisición (OPA) por el resto de la compañía en un proceso que podría concluir a mediados del próximo año.
Para financiar la adquisición, que se pagará íntegramente en dinero, la firma presidida por Salvador Gabarró recurrirá a la deuda bancaria y a la venta de activos por valor de 3.000 millones, aunque contará con todo el apoyo de sus socios de referencia, Criteria y Repsol, que suscribirán una ampliación de capital posterior a la oferta por un importe máximo conjunto de 3.500 millones que les garantizará mantener su actual posición de control.
La constructora dirigida por Florentino Pérez se embolsará 7.590 millones que le servirán para rebajar su abultada deuda, que asciende a 18.442 millones. La constructora insinuó que podría destinar parte a reforzarse en Iberdrola, donde ya controla el 12,5%.
El mapa energético español se mueve al ritmo marcado por empresas nacionales. Algo que Gas Natural destacó al subrayar que «con la creación de este grupo se aseguraría la permanencia en España» de los centros de decisión de la eventual futura firma, «garantizando la proximidad a los órganos normativos y reguladores y acercando la toma de decisiones a los mercados y a los clientes a los que se prestan servicios»·
Tras un acelerón en los últimos días de las conversaciones abiertas entre ACS y Gas Natural, ambas compañías confirmaron su total entendimiento y su compromiso de cerrar la venta. En principio, tal y como impone la legislación, la gasista comprará un 9,99% de Fenosa, punto a partir del cual debe recibir una autorización de la Comisión Nacional de la Energía. Este primer paso se dará antes de cinco días hábiles en los mercados bursátiles y costará 1.675 millones de euros.
Después, y una vez logradas las pertinentes autorizaciones de las autoridades regulatorias y de Competencia, la catalana se hará con el 35,3% restante (por el que pagará 5.915 millones) y, consecuentemente, lanzará una OPA por el 100% pues -como también determina la ley- superaría con creces el 30% de los derechos de voto de Unión Fenosa, establecido como límite para verse obligado a pujar por la totalidad.
La oferta pública se haría también a 18,33 euros por título, lo que supone una prima del 15% sobre el precio del cierre de la eléctrica del pasado martes -la víspera de que Gas Natural reconociera que estudiaba la operación- y del 29,4% sobre el precio medio de Unión Fenosa durante los últimos doce meses. Eso sí, si Unión Fenosa acuerda algún dividendo o pago equivalente a sus accionistas antes de que complete la transacción, ese dinero se descontaría del precio de la OPA.
A la tercera
Si todo sale adelante, Gas Natural doblaría su tamaño y se convertiría en una de la tercera eléctrica española, una de las primeras utilities europeas y en el primer operador de mundial de gas natural licuado de la cuenca atlántica. La firma sumaría 20 millones de clientes en todo el mundo y contaría con una potencia instalada de 18.200 megawatios.
A la tercera, va la vencida. Con esta operación Gas Natural cumple por fin su histórica aspiración de crear un enorme grupo de gas y electricidad. Algo que ya intentó en el pasado con menos suerte. El último episodio se desarrolló a finales de 2005, cuando la gasista lanzó una OPA hostil sobre el 100% de Endesa en un proceso que concluyó a tortas entre Salvador Gabarró y Manuel Pizarro, que acusó a la compañía catalana de «mala pagadora». El intento se terminó politizando y hasta pasó por los tribunales. Gas Natural salió escaldada y para colmo de males se dejó 110 millones en abogados que de poco le sirvieron.





