REGIÓN MURCIA

La caída del 8% representa casi 1,5 hectómetros cúbicos, el equivalente a las necesidades anuales de 15.000 habitantes de la cuenca del Segura. Se trata de uno de los mayores descensos registrados por la Mancomunidad de Canales, aunque no es un fenómeno inusual por cuanto se repite cada vez que se produce un parón económico. El organismo abastecedor suministra una media de 20 hectómetros cúbicos mensuales a los 45 municipios de la Región de Murcia, 30 de Alicante y dos de Albacete.
Cambio de tendencia
Quienes apuestan por la gestión de la demanda frente al crecimiento ilimitado del consumo de agua por parte de la población y la actividad no agrícola pueden estar de enhorabuena con este cambio de tendencia que, no obstante, se presume coyuntural. En la época de vacas gordas, los incrementos sin embargo no han sido muy significativos y se han cifrado entre el 2 y 3% anual.
La Mancomunidad del Taibilla tendrá que hacer frente a otro inconveniente, como es el aumento de la tarifa eléctrica para la producción industrial de agua. Iberdrola ha subido el recibo en un 20%, lo cual repercutirá directamente en los costes de la desalinización.
Esta noticia llega justo cuando la compañía eléctrica proporcionará mañana toda la energía que necesita la planta de Valdelentisco para iniciar la producción de caudales para la población. La falta de potencia había obligado a la Mancomunidad a trabajar con grupos electrógenos para elevar el agua hasta sus canales. Ahora no tendrá ese problema, pero sí una factura más cara.
Esta instalación se puso en marcha a principios de año bajo mínimos, con un solo bastidor que proporcionaba 65.000 metros cúbicos diarios.
El secretario de Estado de Agua, Josep Puxeu, tiene previsto realizar esta semana su primera visita a la Región de Murcia, probablemente el jueves. La planta de Valdelentisco, en Cartagena, estará probablemente dentro de su ruta. Esta fábrica producirá un máximo de 57 hectómetros cúbicos anuales, pero de momento sólo tiene un cliente bajo contrato, que es Canales del Taibilla, y que comprará 20 hectómetros. Otros 23 hectómetros han sido asignados por la sociedad Aguas de la Cuenca del Segura a los regadíos de la zona después de un concurso público. El contrato con éstos se firmará en breve.
La segunda desalinizadora de Alicante, por su parte, se encuentra en marcha desde que recibió el pasado 6 de junio la autorización provisional del Gobierno de la Comunidad Valenciana. Producirá un volumen estimado en 24 hectómetros anuales, al igual que su planta gemela.
Los costes de la desalinización superan ya los 60 céntimos por metro cúbico, que son muy abultados si se considera que los volúmenes transferidos desde la cabecera del Tajo cuestan ahora 12 céntimos por metro cúbico. Hay prevista una subida de estos últimos de hasta un 44%, después de tres años sin que se haya modificado esta tarifa.
Junto a la falta de agua, los agricultores se enfrentan a otro problema con la desaparición de la tarifa de riego. Ahora tendrán que pactar directamente con las distribuidoras. Los costes energéticos no sólo gravan el bombeo de los pozos, sino también a las desalobradoras y desalinizadoras. Los comuneros de la planta de Mazarrón alertaron la semana pasada de una subida del 60% de los costes del agua.








