LORCA

AL DETALLE
Tras la redacción del proyecto, éste fue enviado a la Consejería de Cultura, por tratarse de un Bien de Interés Cultural, BIC, (la muralla medieval), que recorre la zona central entre las calles Zapatería y Cava. La respuesta de Cultura no se ha hecho esperar, según el concejal de Urbanismo, Francisco García, y finalmente se han podido iniciar las obras.
Las primeras ejecuciones se llevan a cabo en el número 16. Esa vivienda, sufría importantes desperfectos en la zona de su patio. Allí, las paredes se habían agrietado hasta el punto de que un puño cerrado de una mano podría adentrarse. En cuanto al suelo, había cedido más de 30 centímetros en algunas zonas de la vivienda.
Los trabajos se espera que concluyan en los próximos días. Según el concejal de Urbanismo, primero se están retirando todos los escombros, levantándose el suelo y demoliendo las paredes afectadas. A continuación se echará una capa de cemento armado para evitar nuevos hundimientos en un terreno que está compuesto por escombros que se han ido depositando a lo largo de la historia hasta llegar a una altura que supera la muralla medieval.
Lo que más preocupó a los técnicos fue el desplazamiento parcial que se produjo de una de las paredes del patio. «Por ello, se dio cuenta del tema de forma urgente en el consejo de gerencia». Allí se determinó la actuación con carácter inminente para evitar nuevos deterioros.
Los dueños de la vivienda, dos ancianos, se han mostrado muy contentos porque finalmente se vaya a proceder a la reparación de su casa. «Estamos muy, muy contentos, porque estábamos en un sin vivir. No sabíamos si podía caerse la pared y dañar las propiedades que hay en la calle de abajo», afirmaba Dolores Semitiel Ruiz.
Las últimas semanas habían sido muy duras para Dolores, ya que se produjeron varios episodios de fuertes lluvias que le hicieron trabajar más de lo habitual. «Cuando llovía teníamos que poner cubos en todo el patio para evitar que el agua entrara en las grietas. No hemos parado de vaciarlos porque cayeron varias tormentas». Ahora, Dolores está feliz porque «podré volver a salir a mi patio a disfrutar de él», concluyó.








