
Vive solo, en un piso de alquiler, «porque en España no se puede uno comprar una casa debido a los precios que tienen». Afirma que tiene amigos que lo están pasando muy mal por la subida de las hipotecas. Respecto a su economía, lamenta que ha empeorado bastante.«Cuando llegué a España tenía un poder adquisitivo bastante aceptable, con un salario mejor y más calidad de vida».
Afirma que los sueldos en hostelería están muy bajos, que apenas han subido en los últimos años por la entrada masiva de inmigrantes. «Ahora este oficio se paga mucho peor que antes, la profesionalidad la han tirado por los suelos».
Se queja de lo cara que está la cesta de la compra. «Cuando llegué a Murcia se compraba fruta y verduras a muy buenos precios, y ahora están por las nubes».








