
En palabras de ambos representantes sindicales esta situación se debe a la «desidia de las administraciones locales y regionales», que están demorando el proceso de traslado de la fábrica de Torreciega al polígono industrial de Los Camachos. «Falta agilidad en las autorizaciones para conceder la aprobación del proyecto de descontaminación que debe dar la Consejería de Desarrollo Sostenible y el de demolición, que debe aprobar el Ayuntamiento de Cartagena», afirmó Enrique Bruna.
Críticas al Ayuntamiento
En opinión del representante de UGT, «se esta jugando con el puesto de empleo de 250 trabajadores directos y de otros cien indirectos». Añadió a este respecto que las administraciones deberían ponerse las pilas y agilizar el proceso de aprobación del proyecto de descontaminación, ya que es el mismo que se ha presentado en otras ciudades de España y que ya está en marcha y «con todas las medidas de seguridad», apuntó.
Este diario se puso en contacto con un portavoz de Española del Zinc quien afirmó que «las nóminas de todos los trabajadores están aseguradas». «Eso lo podrán ver los sindicatos y todos los empleados de la empresa mes a mes. El sueldo no corre peligro al igual que ningún puesto de trabajo», afirmó.
Precisamente hoy se celebrará en Cartagena una junta general de accionistas, en donde se debatirá el estado de Zinsa y una serie de modificaciones que se realizarán al plan de viabilidad presentado el año pasado por la empresa y que según el portavoz a día de hoy se cumple escrupulosamente.








