
«La empresa ha hecho comparecencias públicas con un proyecto que cuando lo hemos ido a ver no contenía los requisitos exigidos», reveló Barreiro. Y añadió: «Aquí sólo cuentan los papeles que presentan y si cumplen todos los requisitos para hacer informes».
La regidora recordó que Urbanismo ha tenido técnicos dedicados en exclusiva a agilizar el proyecto. Por eso, negó que el Ayuntamiento se haya retrasado en sus informes o en conceder licencias.
Por el contrario, afirmó que Zinsa debía haber pedido hace un año el permiso de desmantelamiento. Lo hizo hace un mes, pero «en un tiempo récord» le darán el informe favorable de descontaminación con todas las garantías ambientales. «Aquí el retraso preocupante ha sido, por desgracia, el de Española del Zinc. Y no nos equivoquemos de bando. Nosotros apoyamos desde el primer día a los trabajadores», dijo Barreiro.
Zinsa no cobrará de Quorum por la venta de sus terrenos hasta que no esté listo el plan de descontaminación. Pero Barreiro advirtió de que no quiere «prisas»: «No consentiré que nadie especule con los terrenos [cuya recalificación extraordinaria aprobó el Ayuntamiento] a costa del interés de la ciudad o de los trabajadores».









