A falta de conocer los detalles de la orden, que el titular de Industria explicará este viernes tras la reunión del Consejo de Ministros, está previsto que salga adelante la gratuidad para los primeros 125 kw de consumo anual de todos los usuarios, así como la tarifa social -duramente criticado por el regulador, partidario de tomar en cuenta la renta de los hogares como criterio-, que exime del pago el término de potencia a quienes tienen contratados menos de 3 kw.
La mayor parte de los hogares sufrirán un aumento superior a la media: al igual que ocurre ahora, el precio del kw/hora será más elevado para quienes tienen contratada mayor potencia. Así ocurrirá que los 14 millones de clientes con potencia contratada entre 2,5 kw y 5 kw pagarán un 7,33% más, en tanto los 5 millones de usuarios con contratos entre 5 kw verán encarecida su factura en un 8,34%.





