
POSTURAS ENFRENTADAS
Concretamente, De Ramón afirmó que el consistorio campero ha convocado para el martes una comisión informativa en la que se dará cuenta de las modificaciones que la Comunidad Autónoma ha impuesto al proyecto del Grupo Trampolín, a la que seguirá el jueves un Pleno ordinario en el que «para ganar el tiempo perdido» se aprobarían el Plan Parcial, la reparcelación y la urbanización del terreno en el que se levantará la urbanización.
Para ello, es imprescindible que tanto el alcalde, Miguel Navarro, como el concejal Carlos Bartolomé voten a favor, algo que el PSOE descartó -al menos en el caso del primer edil- hasta el mes de noviembre. «El alcalde tiene que cumplir los dos años que la ley establece como plazo entre su última relación laboral con Grupo Trampolín y una votación que afecte a dicho grupo, y eso se cumplirá en noviembre», afirmó ayer a La Verdad José Ramón Jara, portavoz del PSOE regional.
Jara señaló que el Pleno del jueves -como confirmó incluso el PP local- está ya convocado y no incluye en su orden del día ninguno de los puntos que los representantes de Grupo Trampolín afirman que saldrán adelante. El portavoz socialista dijo que había hablado con el alcalde Navarro y que la situación no había cambiado nada.
Los socialistas, sin embargo, dejaron la puerta abierta a que en noviembre el proyecto salga adelante «si el proyecto está perfecto, niquelado». Según el PSOE, el principal problema para que Grupo Trampolín levante 2.500 viviendas en Campos del Río «no es político, sino legal», por lo que si la Comunidad Autónoma recibe las modificaciones al proyecto -«nos consta que no son de gran calado», añadió Jara- y estas pasan el trámite legal de su aprobación por la Dirección General de Urbanismo, el Pleno de noviembre podría dar luz verde a la urbanización.
Sin embargo, desde Grupo Trampolín se insiste en que la próxima semana podría desbloquearse el proyecto, lo que significaría -según Antonio Martínez- que antes de septiembre podrían entrar las máquinas a levantar al menos «las primeras 50 viviendas, aunque sea con licencias a cuenta».
En la comparecencia ante los medios, los representantes de la mercantil estuvieron arropados por varios compradores, que mostraron su «alivio» porque la «cuestión política» haya pasado de largo y sus viviendas puedan ser realidad a medio plazo. «Esperamos que no hay más sorpresas», afirmaba Jéssica Álvarez, una de las compradoras. El tiempo lo dirá.









