
Según fuentes cercanas al caso, Cobacho relató ayer ante el juez el momento en que la profesora le comunicó que estaba siendo acosada sexualmente por su superior. Una vez escuchadas las grabaciones de voz que la víctima ha presentado como prueba, el rector solicitó a la joven cautela «porque un hombre puede tener un mal día y no corrobora que exista acoso». Poco después, presionado por sus compañeros, Cobacho decidió asumir su responsabilidad y dejar que fuera la justicia la que evaluara el caso.
El rector de la UMU reconoció haber aconsejado al acusado, «al menos 10 o 15 veces», que se fuera a la UCAM. Aun así, Cobacho aseguró que este tema «no guarda relación alguna» con la denuncia por acoso y sí con el clima de hostilidad que existía en el departamento. El rector aseguró que la reacción del acusado había sido «desproporcionada» y que había «querido ver una conspiración contra él».
El abogado de la acusación particular, José Luis Mazón, volvió ayer a solicitar la celebración del juicio en audiencia pública. El tribunal le negó esta petición, a excepción de los informes. Mazón considera esta decisión «una incoherencia» porque el auto se basa en la protección de los informes de la víctima.








