
Este dictamen negativo no es vinculante para el Ministerio de Medio Ambiente, que podría aprobar este incremento a partir del 1 de julio. Con esta subida, el metro cúbico del agua pasaría de 43,2 a 54,4 céntimos.
Según los cálculos de la Mancomunidad de Canales del Taibilla, este aumento representa unos 55 céntimos por habitante y mes. El reflejo en el recibo del agua no se conoce con exactitud, ya que depende de cada municipio. Los 77 ayuntamientos abastecidos por este organismo -entre ellos la totalidad de la Región de Murcia, parte de Alicante y dos pueblos de Albacete- suman una población de 2,5 millones de habitantes.
El rechazo de los vocales del PP no es nuevo. En diciembre del 2006 también se opusieron a la subida, si bien las desalinizadoras que se pusieron en marcha estaban incluidas en el PHN del PP. En esta ocasión, ediles del PSOE se han abstenido, ya que no quieren afrontar nuevas subidas del agua porque la consideran impopulares. Los único ediles que han apoyado el incremento son cuatro de Alicante y 1 de la Región de Murcia.
Menos desalinización
La oposición a la subida ha sido lideraza por el alcalde de Crevillente, del PP. El argumento es que no están dispuestos a mantenar la progresión de las tarifas debido a las desalinizadoras, aunque algunas de éstas las aprobó el PP. Asimismo, proponen que se cambie la tendencia actual y se reclame la cantidad máxima de la cabecera del Tajo que prevé la ley (131 hm3 anuales en destino), y que el resto se complete con desalinización. Creen que así las tarifas para la población no subirían tanto. Con esta postura, se perjudicaría a los regadíos, ya que el ahorro que pueda producirse en la cabecera del Tajo no iría para los cultivos, precisaron diversas fuentes.
La Mancomunidad del Taibilla ha conseguido resolver este año el déficit de recursos asignados con las nuevas desalinizadoras. El incremento de las tarifas está justificado por la necesidad de mantener el equilibro financiero de este organismo suministrador.








