
Todas las exigencias de Aíto han sido aceptadas por el presidente de la FEB, José Luis Sáez, que había adelantado el jueves que esperaba firmar el contrato con el nuevo seleccionador durante este fin de semana, dada la premura para hacer pública la convocatoria olímpica y comenzar a preparar los Juegos. Aíto cobrará 300.000 euros netos anuales, el mismo sueldo que tenía Pepu Hernández, y ha renunciado a la oferta que tenía del Unicaja de Málaga, donde podría haber visto duplicado su salario.
La FEB se ha decantado por el prestigio, la experiencia y el palmarés de Aíto, de 61 años, para que el ex entrenador del Barcelona y el Joventut sea el sustituto de Pepu, con el objetivo prioritario de una medalla en Pekín. El presidente y la dirección técnica de la federación lo consideran el seleccionador ideal, y Aíto no ha tardado en dar el sí, dada su ilusión por dirigir a España, uno de los pocos sueños que le quedaban por cumplir en su larga y dilatada carrera.
Muy meticuloso
El entrenador más laureado de la ACB, con nueve títulos de Liga (con el Barça) y cinco Copas del Rey (la última de ellas en la presente temporada con el Joventut), es el mejor técnico que podía haber elegido la FEB para ocupar el puesto. Es el preferido por dirigentes y aficionados, a pesar de las muchas dificultades que se encontrará España con vistas a los Juegos, tras el despido de Pepu, y dadas las especiales circunstancias de las grandes estrellas de la selección, como Pau Gasol (con menos descanso tras la final de la NBA), Garbajosa, que no podrá ir a Pekín, y Calderón y Navarro, que no podrán entrenar hasta que no tengan equipo, lo que ya ha conseguido Rudy Fernández con Portland. Otros internacionales, como es el caso de Marc Gasol, también están todavía pendientes de su futuro.
Aíto llegará a la selección acompañado por dos técnicos designados por él mismo.







