
-¿Existe alguna posibilidad de que se desbloquee el proyecto de Trampolín Hills?
-Confío en que pueda haber alguna solución y ésta debe ser consensuada por todos los partidos políticos de esta Región. De la misma manera que se encontró una solución al proyecto de Polaris, en Alhama de Murcia. A día de hoy, yo no puedo aprobar el proyecto. Me lo impide la recusación que tengo interpuesta por el Partido Popular y voy a ser respetuoso con lo que dice la ley, manteniéndome al margen.
-Otra solución sería su dimisión ¿Piensa marcharse?
-No quiero pensar que esa sea la solución. No tiene que dimitir un alcalde por motivos de este tipo. Ante esta situación, las fuerzas políticas han de ser consecuentes para encontrar una solución que, insisto, no pasa por la dimisión del alcalde. Yo me debo mantener en mi sitio y las personas que hay detrás del proyecto deben entender que, por la recusación, me es imposible votar su aprobación. No ayudan nada las acusaciones. Debemos trabajar en la línea de buscar el consenso.
-El presidente de Trampolín Hills, Antonio Martínez le acusa de haber recibido 200.000 euros por la venta de viviendas, en una etapa profesional anterior, antes de llegar a la Alcaldía.
-Lo que hice en mi vida personal antes de llegar a la Alcaldía no tengo por qué sacarlo ahora. Él sabrá por qué lo dice y cómo lo dice, y no voy a entrar a valorar sus acusaciones. Tengo claro qué hice en su momento y nada tiene que ver con mi deber ahora como alcalde.
-¿Le afecta cómo está viviendo el pueblo esta situación?
-El pueblo y el alcalde están viviendo una situación injusta. Creo que desde el Gobierno regional se deberían realizar más esfuerzos para terminar con esta situación. Si hubiera voluntad política en esta Región, todo estaría solucionado.









