
Fuentes próximas a la investigación han señalado que una empresa constructora, a la que se adjudicó una obra pública en la localidad citada -en concreto, la construcción de un colegio público-, presentó un aval de Swiss Finantial como garantía de que llevaría adelante el proyecto. Cuando éste no se ejecutó, el Consistorio intentó ejecutar el aval y se encontró con que no le era posible, pues en apariencia no tiene validez alguna.
Así lo ha certificado ya la AEAT, y ello ha llevado a la Fiscalía Especial contra la Corrupción y la Criminalidad Organizada a abrir diligencias para determinar qué persona entregó esa póliza de garantía al Ayuntamiento murciano, supuestamente a sabiendas de que no tenía validez.
La declaración realizada por la Agencia Tributaria y la investigación abierta por la Fiscalía Anticorrupción tienen especial trascendencia, ya que son numerosos los ayuntamientos y las sociedades que vienen operando con Swiss Finantial a la hora de contratar avales. Es el caso de la firma murciana Trampolín Hills, que a muchos de sus clientes ha entregado avales de esa compañía luxemburguesa como garantía de que recuperarán el dinero entregado a cuenta si, por alguna razón, la urbanización no llega a construirse.
Trampolín Hills reconoce que unos 40 millones de euros (unos 6.600 millones de pesetas) que ha recibido a cuenta están avalados por Swiss Finantial. Esta sociedad mantiene que puede realizar ese tipo de operaciones en España, pese a que la Dirección General de Seguros advierte en su página web que los contratos de seguro suscritos por esta compañía «son nulos de pleno derecho».
Este periódico lleva días tratando de ponerse en contacto con el representante de Swiss Finantial en España, pero no responde a las llamadas telefónicas.









