
El primero escrito, del 16 de julio del año pasado, corresponde a Javier Azagra Labiano, quien «a título de interpretación auténtica» señala que «la persona jurídica a la que corresponde la titularidad o propiedad de la Universidad Católica San Antonio es la Fundación Universitaria San Antonio. Así lo reconocí expresamente en mi decreto de erección del 13 de noviembre de 1996, al disponer que la titularidad y gestión de tal universidad corresponde a la citada Fundación civil, quedando liberada la Diócesis de toda carga respecto de tal Universidad».
Posteriormente, el 2 de noviembre del 2007, y ante un notario de Zaragoza, el arzobispo Manuel Ureña certificó, también por la vía de interpretación auténtica, que «la titularidad y propiedad de la Universidad Católica corresponde a la Fundación San Antonio. La Diócesis de Cartagena no tiene ningún derecho o grado de participación en la UCAM». Añadió que la iniciativa única y exclusiva de crear la Universidad correspondió al fiel laico José Luis Mendoza.
Aclaración de Cañizares
Por último, el arzobispo de Toledo y cardenal primado de España, Antonio Cañizares, en un acta notarial del 3 de noviembre del año pasado, se pronunció en el mismo sentido que los anteriores respecto de la titularidad a favor de la Fundación. Añadió Cañizares que «fue necesario cumplimentar diferentes trámites ante las autoridades civiles a los exclusivos efectos de obtener el reconocimiento civil de las titulaciones. En algunos documentos tramitados, se vierten afirmaciones circunstanciales, sin que ello implicase que la UCAM perteneciera a la Diócesis de Cartagena en concepto de propietaria. En consonancia, la personalidad jurídica a la que corresponde en exclusiva la titularidad y propiedad es la Fundación San Antonio».
Esta aclaración se corresponde con los documentos colgados en la web de la Diócesis, en uno de los cuales, de julio de 1998, Cañizares hacía constar que la titularidad de la UCAM correspondía «a la Iglesia Católica de Murcia». Mendoza dijo ayer que ese carta «formaba parte de un expediente del año 1998 para pedir la implantación de títulos. El entonces consejero de Educación, Fernando de la Cierva, nos dijo que no homologaba los títulos si no se hacía referencia al dictamen del Consejo de Estado. De lo contrario, no tramitaba la petición, ya que él no reconocía que la UCAM se creara a través de artículo 3.3 de Ex Corde Ecclesiae, que otorga la iniciativa a un fiel laico. Nos dijo que había que aplicarle a la UCAM el mismo dictamen que hizo el Consejo de Estado para la Universidad de Ávila. No aceptaba que las dos universidades de la iglesia se hubieran creado de forma distinta».
José Luis Mendoza, invitó ayer al obispo Reig Pla a que enseñe «todos los documentos que tiene sobre la UCAM, y que no confunda a la opinión pública. Está exhibiendo aquellos que creen que le favorecen, pero oculta los que verdaderamente no le dan la razón». Añadió que algunos escritos mostrados por el obispo «no tienen validez jurídica». «No llevan número de registro en la Comunidad Autónoma. Por respeto, yo no voy a entrar en la guerra de documentos ni voy a exhibir ninguno públicamente».








