Martínez, secretario del PP desde 1995, no ha visto inconveniente en presentarse a pesar de su cargo de designación política. El vicepresidente del organismo donde quiere trabajar es Gabriel Ruiz, actual director general del Litoral y concejal de Infraestructuras de 1995 a 2003. Las bases de la convocatoria las firmó Ruiz, cargo de confianza de la alcaldesa, Pilar Barreiro, y quien tiene su despacho a pocos metros de la mesa de trabajo de Martínez.
Las pruebas, que constan de un concurso de méritos y una fase de oposición (tres ejercicios y una entrevista optativa, a juicio del tribunal), empezaron el lunes. A falta del tercer ejercicio, que será el lunes, sólo siguen adelante Martínez (con una puntuación de 7) y una candidata (6,5). Los demás no llegaron a las notas de corte o han sido declarados No Aptos.
Martínez, a quien la ley permite opositar, sí está sujeto a un régimen de incompatibilidad que le obligaría a dejar su puesto para ser administrativo. Ayer no quiso hacer declaraciones.
El concejal portavoz del PP, Joaquín Segado, defendió que Martínez «no ocupa ningún cargo público ni de proyección pública, ni tiene nada que ver con la política ni la administración».
«Es un auxiliar sin responsabilidad política ni pública», dijo Segado, quien añadió que el gobierno no tiene que reforzar en este caso la apariencia de imparcialidad. «Hay que estar absolutamente tranquilos sobre el proceso», afirmó, e insistió en que en el tribunal «no hay ningún miembro del grupo municipal ni ningún político».










