
- ¿Han detectado un aumento de ictus entre jóvenes por culpa del consumo de drogas?
- Existe una relación entre la droga y muchos casos. Cuando hay un ictus en un joven, solemos considerar en primer lugar la posibilidad de que se haya consumido cocaína, porque normalmente los ictus se producen en personas mayores.
- Pero, ¿hay un incremento de los infartos cerebrales asociados a esta causa?
- Eso no lo podemos decir, porque no está medido. Lo que sí es importante saber es que una raya de cocaína puede llevar a un ictus al producir vasoespasmo, es decir, una contractura de un vaso cerebral. Eso puede ocurrir con la primera raya o con la número 300.
- La población parece más concienciada ante el infarto que ante el ictus. ¿Se acude demasiado tarde al médico cuando aparecen los síntomas?
- El ictus es una emergencia médica. Cualquier persona que tenga síntomas de alarma debe acudir inmediatamente al hospital. Esos síntomas son: pérdida del habla, pérdida de fuerza y sensibilidad en un lado del cuerpo, alteración de la visión y alteración de la coordinación. Si se recibe tratamiento en las seis primeras horas, se puede revertir la enfermedad.
- ¿Se pueden evitar las secuelas?
- De esta manera sí. Existe un tratamiento con el que podemos diluir el coágulo y recuperar las zonas que habían quedado sin riego sanguíneo. Hasta hace poco no podíamos hacer nada para evitar la hemiplejía, por ejemplo. Ahora sí.








