
Lo extraño es que no hay medicamentos que curen la enfermedad. Sólo una dieta exenta de gluten puede devolver la salud al paciente, porque el enfermo celíaco cuando ingiere la proteína sufre, entre otras cosas, diarreas, vómitos, retraso en el crecimiento, pérdida de apetito y de peso.
«La enfermedad no tiene tratamiento y cada vez hay más enfermos. Nosotros preferimos llamarlo una alergia alimentaria. No tenemos un registro de datos pero creemos que puede haber más de dos mil celíacos, de los que tratamos a unas cuatrocientas personas. No hay pruebas específicas y en ocasiones es difícil diagnosticarlo», explicó Senador Morán, médico adjunto a la sección de Digestivo del hospital Santa María del Rosell.
La vida de los celíacos no es nada fácil. El 70% de los productos manufacturados (pan, galletas o pasta, por ejemplo) contienen gluten, lo que condiciona su alimentación. Por ese motivo, no se atreven a ir ni a hoteles ni a restaurantes, pues el comer fuera de casa les crea diversos inconvenientes y no pocos temores. Eso sin tener en cuenta que los productos sin gluten son caros en los supermercados.
Por ese motivo, los afectados reclaman más ayudas para hacer frente al coste de los alimentos e información en los establecimientos de hostelería para que se conozca mejor esta enfermedad.
Problemas para comer
«Mi hijo se ha ido de viaje y sólo le han dado verduras. Muy pocos saben lo que es ser celíaco. Tendría que haber más información en los comercios, porque ellos no saben qué alimentos podemos tomar. Para nosotros es muy complicado comer fuera de casa», denunció Rosario Azofra, que forma parte de la Asociación Regional de Celíacos (Aceliamu).
Con motivo de la celebración del día nacional de la enfermedad, que se conmemora hoy, la Asociación instalará el próximo sábado una mesa informativa en El Corte Inglés con el objetivo de ofrecer a los cartageneros información sobre esta enfermedad. Más de cincuenta cartageneros forman parte de ese colectivo.








