
El proyecto se halla paralizado en el Ayuntamiento porque el grupo socialista, que tiene mayoría, es incapaz de sacarlo adelante, ya que tanto el alcalde como un concejal han sido recusados por haber tenido intereses particulares en el proyecto. Sin esos dos votos, y con el PP en contra, no hay mayoría suficiente para sacar adelante el plan parcial de Trampolín Hills.
Así las cosas, la firma parece haber renunciado ya a conseguir el apoyo del PP y ahora, según distintas fuentes municipales consultadas por La Verdad, trataría de «forzar la dimisión del alcalde y del otro edil, con el fin de que corra la lista y entren otros dos concejales, éstos ya sin intereses particulares en el asunto, y puedan votar a favor del proyecto».
En esa línea se enmarcarían las palabras del presidente de Trampolín Hills, Antonio Martínez, el pasado día 16, haciendo público que Miguel Navarro se había embolsado 200.000 euros de su promotora, en concepto de comisiones por la venta de viviendas del resort -en una etapa anterior a su llegada a la Alcaldía-, «y ahora se eche atrás y diga que no sabe nada».
Este jueves, la compañía anunció además una demanda sobre responsabilidad patrimonial y personal de las autoridades y funcionarios de Campos del Río, pidiendo que respondan con sus propios patrimonios.









