
El diario La Verdad publicó ayer el anuncio del obispo de Cartagena respetando en esta ocasión las condiciones que éste mismo había pedido, en el sentido de que no se tocara ni una coma del texto, ni que se añadiera nada.
Mendoza señaló ayer que el informe del cardenal Bertone «es un laudo arbitral. No es un acto administrativo, sino un arbitraje al que han acudido la Diócesis de Cartagena y la Fundación San Antonio y que ha resuelto la Santa Sede a favor de la Fundación en cuanto a la titularidad y propiedad de la UCAM. La carta del secretario de Estado del Vaticano tiene el conocimiento y la aprobación expresa del Santo Padre. Por lo tanto, tiene rango papal, lo que la hace irrecurrible conforme al Canon 1404, que dice que 'la primera sede, por nadie puede ser juzgada'».
Reiteró José Luis Mendoza queel cardenal Bertone «es el primer colaborador del Papa en el Gobierno de la Iglesia Universal. La Santa Sede ha tenido en cuenta la numerosa documentación enviada por monseñor Reig Pla y por la Fundación San Antonio, la cual ha examinado atentamente, como indica la carta. También se ha tenido en cuenta el criterio de otras congregaciones de la Santa Sede». Ante la posición del obispo de acudir también al ordenamiento jurídico civil, Mendoza indica que. «la UCAM tiene personalidad jurídica canónica privada, y la jurisdicción eclesiástica es la competente. La Diócesis de Cartagena no tiene responsabilidad directa ni subsidiaria sobre la UCAM».
«Deseamos, por el bien de la Iglesia, que se respete el compromiso público de acatar el pronunciamiento de la Santa Sede, tanto por el obispo, como por la Fundación y el Gobierno regional. Confiamos que todo quede resuelto lo antes posible. Se ha creado una gran confusión entre los miembros de la UCAM y los fieles», concluyó José Luis Mendoza.








