
Los primeros comentarios comenzaron a llegar al foro poco después de las diez de la mañana y mostraban la división que se haría patente a lo largo del día. Un usuario registrado como Pablo abría con un contundente «lo único que quiero es que me devuelvan las cantidades entregadas» la lista de opiniones. Argumenta que «la promotora no va a cumplir los plazos ni el contrato que firmamos, y ese dinero es mío. Los problemas que tengan entre el Ayuntamiento y la promotora no son míos».
Sin embargo, algunos aún mantienen la esperanza de ver construida su vivienda y es la opción que prefieren a las posibles indemnizaciones si el proyecto finalmente entra en vía muerta: «Yo me conformaría con que todo se acabara, y finalmente se construyera, y se cumpliera la realización del proyecto», señalaba otro internauta.
Dos de los comentarios compartían un punto en común: la solicitud previa de información al Ayuntamiento. «Antes de comprar, me informé en el Ayuntamiento y el concejal de Urbanismo, muy amablemente, me indicó que en el proyecto de Trampolín Hills estaba todo perfecto, y que podía comprar sin problemas». Hasta el Consistorio también se acercaron en busca de información Cristina y su marido: «Antes de comprar nosotros hablamos con el ayuntamiento, en este caso con el concejal, y dijo que no había ningún problema, que todo estaba en orden y que no corríamos ningún riesgo,y ahora ¿qué va a pasar con nosotros?».
Cristina resume el sentir de muchos afectados: «Nos vamos dando cuenta de que aquello está muy parado. Estamos indignados porque por problemas políticos tengamos que pagar los platos rotos más de 2.500 familias que han puesto sus ahorros y sus ilusiones allí, y la pregunta mas frecuente que nos hacemos es ¿nos devolverán el dinero entregado?».
Otra línea de argumentación en los comentarios hacía referencia a la actuación del juez en este caso: «Enhorabuena al señor juez Miñarro García. Con profesionales como usted, uno vuelve a confiar en la Justicia»; y otra castigaba a los inversores: «A ninguno de ustedes se les ha puesto una pistola en la cabeza para que firmen el contrato, ¿no? Entonces, ¿para qué compran humo?».








