
El obispo aporta un documento que firmó monseñor Antonio Cañizares, en su etapa de administrador apostólico de la Diócesis de Cartagena, en la cual se avalaba la gestión económica de la UCAM. Aquel documento no tenía registro notarial ni aludía a ninguna cantidad de dinero, añadieron las mismas fuentes de la Consejería. En este sentido, al departamento de Educación no le consta que exista formalmente ningún aval de la Diócesis a favor de la UCAM, de ahí que la carta del obispo aluda a la posibilidad de que existiera dicho respaldo. Lo que monseñor Reig Pla deja claro es que la Diócesis se desentiende financieramente de la ampliación de titulaciones en la UCAM. La Santa Sede ha subrayado que la Diócesis de Cartagena no tiene ninguna responsabilidad civil, ni siquiera subsidiaria, sobre la Universidad Católica.
Aunque no ha existido compromiso financiero, la Consejería de Educación, no obstante, remitió ayer la carta del obispo a la Dirección General de Universidades para que compruebe todos los detalles.
El presidente de la Fundación an Antonio, José Luis Mendoza, explicó, en la entrevista concedida a La Verdad, que durante la estancia en la Región de Antonio Cañizares -en la actualidad arzobispo de Toledo y cardenal primado de España- le había comunicado que la Universidad Católica podría necesitar un apoyo o aval. Cañizares le contestó que estaba dispuesto a avalar lo que hiciera falta. Mendoza explicó que finalmente no fue necesario ese aval del Obispado porque lo puso él mismo. Ese documento, que no fue formalizado ante notario, es el que ha presentado ahora Reig Pla.










