
AL DETALLE
Los trabajos los acometió el Ayuntamiento después de conocer el estado en que se encontraba el monumento. Durante varias semanas efectuó la limpieza de todo el recinto. Se retiraron más de 250 toneladas de escombros. Tras ello, se apuntalaron las vigas de los tejados que aparecían a punto de desplomarse y se cubrió la techumbre para evitar la entrada de agua en caso de lluvia.
Pocos días después, se han producido nuevos desplomes en las zonas que parecían estar en mejores condiciones. El agua ha entrado por tejados y paredes, dejando grandes charcos en todo el edificio que han provocado el hundimiento de algunas bóvedas. Incluso, algunas de ellas, presentan fragmentación de sus arcos.
Ayer, al mediodía, mayordomos del Paso Azul se afanaban en retirar el agua para evitar más daños en un inmueble que aparece en estado de ruina. El agua incluso se introdujo en el camarín del Altar Mayor de la iglesia de San Francisco donde se encuentra una Inmaculada que está previsto que se restaure en breve. Los chorreones eran visibles en todo el camarín de madera policromada.








