Junto a la cocaína y las drogas de diseño, el plan incide en la lucha contra el alcohol. Aunque «cada vez hay más jóvenes que no beben», quienes lo hacen «consumen más, con hasta tres periodos de embriaguez al mes». También habrá más medidas contra la ludopatía. Aunque este tipo de dependencia ya estaba incluido en el anterior plan, ahora se refuerzan las actuaciones previstas porque «se detecta un incremento de casos.
Metadona en farmacias
La Consejería de Sanidad, impulsora de este plan, quiere implicar a los ayuntamientos. Quince municipios ya tienen programas específicos de prevención, y el objetivo es seguir por este camino. También se pretende mejorar la colaboración de las farmacias en la dispensación de metadona y en general de los fármacos que necesitan los toxicómanos.
Se busca, además, la participación de las ONG y de los profesionales. El texto se centra en cuatro áreas de intervención: prevención, asistencia a drogodependientes, inserción socio-laboral y coordinación entre las distintas administraciones. Con la finalidad de mejorar este último aspecto se crea un Área de Cohesión y Coordinación Institucional. Este plan, que ya fue aprobado por la Asamblea Regional en febrero, es el tercero de estas características con que cuenta la Región. La atención a los toxicómanos seguirá ligada a los servicios de Salud Mental, como ocurre actualmente. Junto al tratamiento, se hará especial énfasis en las políticas de prevención en la escuela, a través del Plan de Educación para la Salud y otras actuaciones encaminadas a la Enseñanza Secundaria.









