
Así, se anunciaba que el eje temático del festival sería la subversión y, entre las atrevidas propuestas, se incluía una charla coloquio en la que participaría, entre otros, el actor porno Nacho Vidal y que versaría sobre la doble moral de la sociedad ante el porno y la relación de ésta con el género, cuyo consumo se ha disparado en la Red. Este debate estaría complementado, siempre según el director del festival, con un espectáculo de porno en vivo, protagonizado por Dunia Montenegro y David Galán, que estaba previsto que se celebrara en el Centro Párraga, aunque estaba por confirmar la fecha, ya que había sido «un proyecto que ha surgido a última hora por mi relación profesional con Nacho Vidal en otro trabajo», explica Jorge Martínez.
Asimismo, se adelantaba que el 8 de junio los murcianos que lo deseasen podrían acudir al Auditorio Regional a ver el espectáculo de danza Messiah Game (El juego del Mesías), un montaje del coreógrafo y bailarín alemán Felix Ruckert que ya levantó ampollas en la Iglesia y protestas de los cristianos más reaccionarios cuando se estrenó en 2007 en la Bienal de Danza de Venecia.
La respuesta de los responsables de los centros públicos en los que, supuestamente, se iban a desarrollar ambos actos del programa del Festival Punto Aparte no se hizo esperar. Y el miércoles enviaban una nota, remitida desde el Centro Párraga y el Auditorio Regional, en la que afirmaban que «en ningún momento estas representaciones han figurado entre las actividades contempladas dentro de la programación» de ambos centros.
Coherencia y justificación
Por su parte, el director del Centro Párraga, Juan Nicolás, aseguró ayer que «a día de hoy, el director de Punto Aparte (que considero uno de los mejores festivales de la Región y con una trayectoria muy interesante) no ha venido a pedirme fechas para la sesión de porno ni la conferencia. Ése es el único problema. Si quiere incluir el espectáculo en su programación, estoy abierto a ver en qué fechas se puede ubicar, siempre que esté dentro de un marco que lo haga sobradamente justificado», explicó Nicolás, que afirma que «si el espectáculo de porno es sólo para provocar o polemizar, no me parece adecuado». Nicolás también quiso dejar constancia de que, en su opinión y como profesional de las artes escénicas, «no considero que el porno sea un arte escénica».
Jorge Martínez confirmó que al ser un proyecto de última hora, todavía no había pedido fecha en el Centro Párraga, aunque aseguró que la fecha de Messiah Game sí estaba pedida en el Auditorio Regional, y añadió que «acepto y respeto la decisión de los responsables de los centros públicos, si consideran que no es una actividad adecuada para sus espacios. Entiendo que el festival genere polémica, porque esa es su idiosincrasia: tratar temas que escuecen, pero el programa de esta edición no es ni más fuerte ni más duro que el de las ediciones anteriores». El director de Punto Aparte considera, por su parte, que quizá el sexo y la religión sean dos temas que la gente tolera menos que se toquen.
Total libertad
No obstante, según asegura, no ha recibido llamada ni comunicación alguna por parte del responsable de Promoción Cultural, Antonio Martínez, ni de los directores de los centros, con quien afirma que tiene previsto reunirse a partir del lunes, así como con los patrocinadores. «Estoy destinado a entenderme con ellos y creo y quiero pensar que no se trata de censura sino de un problema puntual con estas obras, porque lo cierto es que Punto Aparte siempre ha gozado de total libertad y los responsables de los centros públicos siempre han sido mis aliados».
Mientras todo se soluciona, el Festival Punto y Aparte ya ha conseguido sacar a la calle dos temas de conversación que todavía son tabú para muchos españoles: el sexo y la religión. Larga vida al festival.







