
Tanto José Luis Mendoza como el obispo de la Diócesis, Juan Antonio Reig Plá, estuvieron la semana pasada en Roma para ventilar el conflicto, toda vez que el Gobierno murciano decidió en diciembre pasado dejar en suspenso la aprobación de los nuevos estatutos de la UCAM a raíz del recurso presentado por el obispo de la Diócesis, contrario a las pretensiones de la Fundación San Antonio. Reig Plá siempre ha mantenido que la propiedad de los bienes de la UCAM le corresponden a la Diócesis. La disputa llegó al extremo de que el obispo requirió mediante notario las cuentas de la Universidad Católica.
En el ánimo de todas las partes anidaba el convencimiento de que el pronunciamiento de Roma iría para largo, pero al parecer no ha sido así. Las mismas fuentes apuntan que las autoridades del vaticano recomendaron al obispo que retirara el recurso. Finalmente, el pronunciamiento de Roma, a través de la intervención del secretario de Estado, cardenal Bertini, indica que la titularidad y propiedad de la Universidad Católica corresponde a la Fundación San Antonio. En cuanto a la Diócesis de Cartagena, la Santa Sede apunta que no tiene responsabilidad civil, directa ni subsidiaria, sobre la UCAM, señalaron las mismas fuentes.
Ahora le toca mover ficha al Gobierno regional, en el sentido de si levanta o no la suspensión sobre los nuevos estatutos de la Universidad Católica. El Ejecutivo de Ramón Luis Valcárcel nunca ha ocultado su interés en que sea el Vaticano el que medie y resuelva este conflicto que siempre ha situado dentro de la órbita eclesiástica.








