
Entre gritos de «Facultad privada, carrera regalada» y «En la Sanidad queremos calidad», los estudiantes, al igual que el lunes hiciera el decano de la facultad de Medicina de la UMU, consideraron que cualquier incremento de alumnos o la creación de nuevas facultades debe partir «de un análisis contrastado de la situación actual y la adecuada proyección de las necesidades futuras». Bajo el lema «No más médicos en lata», los jóvenes protestaron con silbatos y tambores, y pidieron con pancartas una enseñanza pública de calidad, ya que aseguran que no faltan médicos en España «sino que están mal repartidos».
Para planificar de qué manera corregir esta situación, pidieron que se realice un registro de facultativos y de las especialidades en que trabajan, y que se celebre, cuanto antes, una reunión entre universidades, organizaciones profesionales y científicas, Sanidad, Educación y Ciencia e Innovación, junto con sus respectivas consejerías autonómicas.
En un manifiesto, que se leyó en la Consejería de Educación, Ciencia e Investigación, denunciaron que la «masificación» de los hospitales por estudiantes de las nuevas universidades, a la hora de realizar las prácticas, supondrá «una merma importante de la calidad de la formación». Asimismo, reivindicaron que la única universidad que garantiza la igualdad de oportunidades es la pública, y exigieron a la Administración regional que «no reste recursos a la universidad pública en favor de la privada».








