
Su hija mayor, Ramona, fue la encargada de agradecer, en nombre de toda la familia, que a su padre, «que tanto amó a Yecla y a sus gentes, como así lo dejó escrito, se le rinda homenaje poniéndole su nombre a esta plaza».
La plaza se encuentra ubicada frente al coso taurino. Al acto asistió su viuda, Virtudes López, así como nueve de sus once hijos y un gran número de nietos. De esta forma, Yecla le rinde homenaje al que fue el primer responsable de la Biblioteca Pública Municipal desde su creación en el año 1944 y hasta el año 1966. Durante los 22 años que permaneció al frente, Azorín Albiñana realizó una gran labor de difusión y divulgación de la biblioteca, cuyos fondos iniciales procedieron, en gran parte, de los franciscanos y escolapios, para que estuviera al alcance de toda la población. También confeccionó el primer inventario del fondo antiguo de la Biblioteca Pública Municipal Francisco Azorín Albiñana trabajó en Madrid en la Biblioteca Nacional. Pese a residir en la capital de España, mantuvo siempre una estrecha relación con Yecla y con sus numerosos amigos que lo recuerdan con gran cariño.
Con anterioridad al descubrimiento de la placa, en el salón de actos de la Casa Municipal de Cultura se celebró el VII Maratón de Lectura, con motivo del Día del Libro.









