En estos momentos, sin embargo, la desaceleración ha frenado la llegada de extranjeros, pese a que los expertos subrayan que esta mano de obra seguirá siendo necesaria para el sistema productivo.
El último padrón municipal, correspondiente a 2007, ya detectó un frenazo en el ritmo de entrada de inmigrantes de hasta ocho puntos con respecto al año anterior. También se ha notado en las fronteras. «La inmigración clandestina desde Marruecos se ha reducido mucho», explica Mustafá Zine, presidente de Atime-Murcia.








