Cazorla aseguró que «en la comarca hay muy pocas viviendas sin vender y hasta pasado el verano creo que no se va a apreciar de forma sustancial la repercusión de la crisis en la construcción. Hay en marcha una serie de promociones que se terminarán para esas fechas. Entonces veremos hasta donde llega la ralentización».
El líder empresarial señaló que que sí es un hecho la tendencia hacia la construcción de viviendas de protección oficial que es donde se está refugiando el promotor inmobiliario, porque son más fáciles de vender.
Cazorla insistió en que no se trata del problema de un sector concreto sino de tipo global y «donde se está notando de lleno es en la financiación de las empresas y de los inversores. Los créditos son difíciles de conseguir».








